¿Sabías que la principal razón de que haya insectos en tu tinaco o cisterna es porque la tapa está mal colocada, no cierra bien o tiene algún orificio?

Algunos de los insectos o roedores que pueden introducirse en estos espacios son cucarachas, grillos, palomillas, mariposas e incluso lagartijas. Sin embargo también existen microorganismos que se reproducen en los tinacos o cisternas por la falta de cuidado en su limpieza y se convierten un riesgo potencial para la salud de las personas.

Otro riesgo por una tapa mal colocada en el tinaco o tener una cisterna sin un cierre hermético es que el agua entra en contacto con los rayos del sol, el aire y polvo. Esto genera “lama”, una masa de color verdosa altamente peligrosa donde se reproducen gusanos y sus huevesillos.

Recuerda que el agua de ese tinaco infectado es la misma con que te lavas los dientes, bañas y limpias los trastes. ¿Imaginas lo que entra en contacto con tu cuerpo?

Estos son algunos tips básicos para evitar la proliferación de agua contaminada:

  • Limpiar tu tinaco o cisterna cada seis meses
  • Utilizar cloro
  • Comprobar que la tapa cierre bien
  • Identificar si el agua despide algún tipo de olor desagradable
  • Cambiar periódicamente los filtros